Las consecuencias de la pandemia ponen de relieve la necesidad de la transformación digital e industrializada del sector AECO

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Las consecuencias de la pandemia de Covid-19 están afectando todo el mundo. Los efectos negativos son múltiples, pero también ha servido para poner de relieve situaciones que hasta ahora no se consideraban prioritarias y adoptar medidas para optimizar recursos y mejorar la eficiencia. Según explica Ignasi Pérez Arnal, CEO de BIM Academy, en el caso del sector AECO (Arquitectura, Ingeniería, Construcción y Operaciones) la «nueva normalidad» está acelerando la transformación necesaria para corregir aspectos que se han revelado urgentes, y lo hace con base en cinco conceptos claves:

Descarbonización

Desde marzo, hemos pasado mucho tiempo dentro de los edificios. «Nos damos cuenta de que tienen demasiadas emisiones contaminantes y que, por tanto, la calidad del aire interior es mala. Además, los espacios no son multifuncionales, no están preparados para convivir tanto tiempo y para hacer tantas actividades». La tendencia, pues, es proponer espacios flexibles y multifuncionales, con una buena calidad del aire interior y que emitan la menor cantidad posible de CO2. Es decir, edificios con una buena eficiencia energética.

Construcción circular

Es un concepto muy ligado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En todos los sectores industriales, la reutilización, el reciclaje y la minimización de los residuos están a la orden del día. La economía circular es un compromiso de muchas empresas, por la exigencia de la sociedad y por estrategia de marketing. En cambio, «el sector AECO somos los campeones en la generación de residuos urbanos, en la utilización de productos que no son km 0, y no se aprovecha ni el 3% de los materiales que resultan del derribo de un edificio, que terminan en vertederos».

Industrialización

Los espacios donde la gente tiene que pasar mucho tiempo se han de humanizar, y la manera de conseguirlo de forma sostenible, tanto en costes como en tiempo y en afectación mínima al medioambiente, es la industrialización. Es decir, construcción offside, modular, fabricada de manera previa. «El crecimiento de las empresas que se dedican a la fabricación de componentes de edificación está siendo espectacular. La consecuencia es que se fabrican casas, no se construyen».

Para llevar a cabo esta forma de producción se necesitan datos. «Los proyectos de edificación se han hecho siempre con líneas y planos, no con datos y modelos digitales. Con el BIM, podemos modelar digitalmente, y una vez obtenida la conformidad del cliente, enviamos el proyecto a fabricar: estructuras, componentes de instalaciones, trozos de fachada e, incluso, módulos que ya no se deberán construir en la obra, sino que serán acoplados sobre el terreno».

Digitalización

Para trabajar con datos, es necesaria una transición digital. «Todo lo que se hacía antes con boli y papel, ahora se puede agilizar de manera digital, introduciendo datos en un móvil o una tablet. En el sector AECO, con los láser scans ya no hacemos fotos ni tomamos medidas, sino que hacemos nubes de puntos, escaneamos todo el espacio donde se ubicará el edificio o la infraestructura. De esta manera, obtenemos una representación digitalizada de la realidad y, por tanto, podemos industrializar el proceso constructivo y evitar problemas derivados de una toma de medidas inexacta. Es lo que llamamos gemelo digital».

Sostenibilidad

Los cuatro conceptos anteriores confluyen en este quinto. «Hasta ahora, la sociedad ha tolerado que seamos el sector más contaminante, por generación de residuos, consumo de energía y falta de reciclaje, pero esto no se puede prolongar. Debemos ser capaces de autogenerar la energía que necesitamos, de no utilizar materiales tóxicos, que el aire que respiramos en los espacios interiores tenga mejor calidad que el exterior. La tecnología nos debe ayudar a hacer edificios más confortables, con una afectación menor al medioambiente».

La pandemia está acelerando esta transformación, no sólo por conciencia social y medioambiental, sino porque «esta manera de abordar los proyectos es más eficiente. Nos aporta control, datos y gestión en tiempo real».

El BIM (Building Information Modelling) cubre toda esta transformación, pero la situación actual está impulsando también una metodología de trabajo muy relacionada: el Integrated Project Delivery (IPD), que «trata sobre las relaciones entre las personas. Todo el mundo se alinea en un objetivo común. En la construcción esto ocurre de forma excepcional. Hasta ahora, la norma era que cada participante en el proyecto buscaba por encima de todo su propio beneficio. Faltaba esta dirección integrada».

La responsabilidad social del sector AECO

Desde un punto de vista económico, no podemos obviar que el sector AECO representa entre el 5 y el 10% del PIB de cualquier país, en algunos, incluso más. Ignasi Pérez Arnal señala que, teniendo en cuenta la negociación con la Unión Europea para la aportación de fondos estructurales a España, «el sector debería reclamar que un 10% de estos fondos se invirtieran a alcanzar los objetivos de digitalización y sostenibilidad».

Advierte que «cada año construimos sólo 50.000 de las 200.000 viviendas que serían necesarias para cubrir las necesidades de la población, con lo cual estamos impidiendo la emancipación de muchos miles de jóvenes. La digitalización y la industrialización deben servir para hacer viviendas más confortables y más asequibles. Esto nos está quedando pendiente, y el sector de la construcción nos deberíamos hacer responsables. Tenemos un papel social muy importante que deberíamos asumir».

Uno de los impulsores del European BIM Summit considera que hay que cambiar los indicadores a partir de los cuales se hacen las políticas. «El indicador debería ser que ninguna persona tenga que vivir en la calle, o que el aire que respiramos tenga una calidad mínima. Hemos estado seis meses con una actividad bajo mínimos, y en cambio la contaminación ambiental ha subido. ¿Cómo puede ser? Tenemos las herramientas para cambiar estas situaciones, pero hay que ponerse».

Recuerda que el sector de la construcción «es lo que con una menor inversión genera más puestos de trabajo. Debe ser el motor de la economía. Esto no quiere decir construir sin control, sino hacerlo de manera industrializada, digitalizada y sostenible, para poner al alcance de la gente vivienda asequible y de calidad».

Como conclusión, Pérez Arnal lamenta que «no hemos sabido acercar el mundo de la política a nuestro sector, y hoy por hoy construcción todavía es sinónimo de corrupción, comisión, retrasos y modificados que aumentan el presupuesto». Con el BIM y las herramientas digitales disponibles, sin embargo, «todo esto queda borrado. Puedo contratar con blockchain, y no se desvía ni un euro, y tenemos un control en tiempo real del desarrollo de la obra».

«Tenemos que ser un sector industrial más», insiste. «El acercamiento a la política y a la sociedad, desde la transparencia, es fundamental».

 

El European BIM Summit es posible gracias a la contribución de nuestros patrocinadores: Roca, como Main sponsor; Finalcad, como Gold sponsor; Agència Catalana de l’Aigua, ATL, Bentley, CIAT, FGC, MUSAAT, PREMAAT, Graphisoft Archicad y SIMBIM Solutions, como Silver sponsors; Calaf Constructora, Copisa, y Fundación Laboral de la Construcción, como Pro sponsors; y BASF, como Sustainability sponsor. Además, cuenta con el apoyo y la colaboración del Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya.